Arde

Desde la noche hasta el medio dia,
aya en el Kiosko de chucho, dicen que la cosa esta encendia.

El barrio entero baja jalda buscando enterarse de ese apreton.
Aqui somos unos quantos quienes le gusta el monton.

Los vecinos del arrabal no duermen noche entera.
Dicen que el bayu, el campo no de a enterar, que no debe estar.

Hay Chucho, hermano mio, no me deje el campo sin picor.
Quien sabe cuando regrese esta sazon.

Dona Tiva ya embaro, el Lechon.
Ni Melcho, Baltazar, o Gaspar eran tanta bendicion.

Esto esta que arde caballero,
color de hormiga brava, no lo niego

Suenen la campanas de la iglesia, corran, a salir de la estancia

deja que’l pueblo sienta este apreton
no se quenden fuera del monton.

Hay Chucho hijo mio
No deje que se queme el Kiosko mio

Bendito te pido, no me quites el bellon
Deja que tu sazon, se la lleven con to’ y lechon

Hay olvidate de eso,
esto esta que arde no lo niego.

Ahi… traeme el pan con queso
y dos granos de cereso pal almuerzo
me dicen desde la noche hasta el medio dia,
aya en el Kiosko de Chuho, la cosa esta encendia.

Ahi mujer… Olvidate de los zapatos
que vamos en el carrito de Don Fernando,
un ratito apies, y otro andando

Cuando la cosa este que arde, los pies hacen alarde

Ahi mujer, se que tu cuerpo arde

Deja que la noche escuche
Mija, esto le gustan hasta lo aballardes
color de hormiga brava, no lo niego

Mira Le Lo Lai, es hora de largarse

Copyright October 16th, 2010 by Javier Arroyo
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Voz

Ya, cuando pase el tiempo
Me pregunto
si importare.

Si mis pregones
los alcanzen, como los del ayer.

Cuando esta voz
ala ruina, no conosia.
Siempre me tenian,
en su paladar.
Como si yo, solor era, para su placer.

Y ahora que.
Quien soy yo,
sin ese imperio que ocupe.

Sere, menos que otros
porque vacio, a dejado mi mundo
la gloria del pasado.

Nadie sabra
que esta voz
todo lo sintio.

Me abergo,
tarde en la noche,
acurrucadito
tu y yo solitos.

Al igual que,
gozo tu alegria
cuando tu a solas
me pedias, que te dijera mas.

Nunca pares, siempre lo decias,
de llevar, a mi corazon, el calor
que se te escapaba cuando la trsiteza te abatia.

Fue esta voz, profuga de tus tormentas.
Y ahora te pido, que solo un poquito,
te acuerdes en mi.

Cuando veas, que poco me queda
no te disculpes, y dejame vivir.
aunque por segundos, lo que un dia senti.

Aqui en el alma
bien adentro, dejamelo sentir.

Se que no soy,
Aquel quien fui.
Aquella voz que tu mundo, ocupo.

Imploro que no me humilles,
y de mi, aunque sea un poquito,
acuerdes el pasado.

No de esta voz,
que ya no te da,
si no, de aquella que te dio
las fantasias por cual vivir.

Copyright September 1st 2010 By Javier Arroyo. All Rights Reserved.